Éxitos de Brainlab

Del sector de la automoción a Ingeniero de Software

Matthias

Brainlab es la empresa ideal para aquellos que deseen dar un viraje a su carrera. Ese es el caso Matthias, que nos cuenta cómo se incorporó al sector de ingeniería biomédica y nos transmite su entusiasmo por su nueva área de trabajo.

Matthias_Successes

Mi trayectoria en el área de la informática médica se remonta a 2010, fecha en la que elaboré mi proyecto de fin de grado en Zaragoza (España), ya que el equipo del que formaba parte investigaba en el área de interfaces cerebro-computador. Esa fue la primera vez que escribí código para aplicaciones médicas. Es un tema que me interesaba y me sigue interesando mucho. Tras graduarme, volví a Alemania donde seguí estudiando para obtener el título de máster, pero no tuve muchas oportunidades de ampliar conocimientos en el campo médico porque se ofrecían pocos cursos en este área. Por este motivo, trabajé en muchos proyectos relacionados con robótica y, cuando me gradué y empecé a buscar trabajo, no se me ocurrió buscar un empleo en el sector médico. En cambio, comencé a trabajar en el sector de la automoción.

Dos años después, un amigo me habló de Brainlab: una empresa excepcional que suele contratar a profesionales que deciden cambiar de trayectoria profesional. Por esa época, Brainlab iba a celebrar su 25 aniversario con una jornada de puertas abiertas a la que decidí asistir: me quedé impresionado al ver la moderna sede, la gran variedad de dispositivos que fabrica Brainlab, el ambiente y, por último, la atmósfera y el excelente restaurante. Tras hablar con el departamento de Recursos Humanos, envíe ese mismo día mi currículo para un puesto de Desarrollador de Software.

Me contrataron y ya llevo un poco más de un año trabajando en Brainlab: me encanta la empresa. Como hasta entonces había trabajado en un sector distinto, me surgieron muchas preguntas al principio, pero aquí son todos muy amables y están dispuestos a ayudar. Nuestro equipo está formado por ocho personas y trabajamos estrechamente con otros equipos. Trabajo en varias aplicaciones: una de ellas es, por ejemplo, un proxy central, que es responsable de la transferencia de datos entre los archivos de imágenes del hospital y nuestro software. Se trata de un componente de software que pasa desapercibido por los profesionales de la medicina que utilizan nuestros productos, pero que es una parte esencial de las aplicaciones de Brainlab. Y por ello, está presente en los hospitales de todo el mundo que utilizan los dispositivos Brainlab: es una sensación indescriptible contribuir de esta forma a la atención médica a nivel mundial. Por supuesto, el software médico debe funcionar muy bien, por lo que mis tareas diarias consisten en implementar nuevas funciones, analizar diariamente quejas y solucionar fallos informáticos. En resumidas cuentas: me encanta trabajar con mis compañeros, desarrollar software es todo un reto, la comida del restaurante es excelente y tenemos citas deportivas periódicas como un grupo de escalada o uno para salir a correr antes de comer. ¿Qué más se puede pedir para venir todos los días muy motivado al trabajo?